
El interés compuesto es la razón por la que el tiempo es el mejor aliado del inversionista. La idea es simple: los rendimientos que ganas se reinvierten y, a su vez, generan nuevos rendimientos.
Con interés simple, ganas siempre sobre el capital inicial. Con interés compuesto, ganas sobre el capital más todo lo que ya has ganado. Al principio la diferencia es pequeña, pero con los años se vuelve enorme.
Supón que inviertes 10.000.000 de pesos y obtienes una rentabilidad promedio hipotética del 8 % anual, reinvirtiendo todo:
Fíjate que en los segundos 10 años el dinero crece mucho más que en los primeros. Ese es el efecto compuesto.
| Plazo | Total aportado | Valor con 6 % anual | Valor con 8 % anual |
|---|---|---|---|
| 5 años | 18,0 millones | 20,8 millones | 21,9 millones |
| 10 años | 36,0 millones | 48,7 millones | 54,0 millones |
| 20 años | 72,0 millones | 136,0 millones | 170,7 millones |
A 20 años y con una rentabilidad hipotética del 8 %, más de la mitad del valor final vendría de rendimientos, no de tus aportes.
Aportar 300.000 pesos al mes durante 20 años, al 8 % hipotético, daría cerca de 170,7 millones. Si esperas 10 años y luego aportas el doble, 600.000 pesos al mes durante 10 años, llegarías a cerca de 108 millones. Aportaste lo mismo, pero el tiempo marcó la diferencia.
Nota: los cálculos son ejemplos ilustrativos con tasas constantes y aportes al final de cada mes. No son una promesa de rentabilidad; en la vida real los rendimientos de la renta variable varían año a año y pueden ser negativos.
¿Cuánto podrían crecer tus aportes?
Agenda un diagnóstico gratuito de 30 minutos con MASS y sal con un plan claro.
Este artículo tiene fines educativos y no constituye una recomendación personalizada de inversión. MASS Consultoría Especializada no es una entidad vigilada por la Superintendencia Financiera de Colombia, no administra recursos de terceros y no garantiza rentabilidades. Las inversiones en renta variable implican riesgo, incluida la pérdida del capital. Aviso legal.
Comments are closed